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Primer programa de vigilancia activa del Covid-19 en Latinoamérica logra control efectivo de brotes

Primer programa de vigilancia activa del Covid-19 en Latinoamérica logra control efectivo de brotes

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El programa único en Chile y Latinoamérica, liderado, creado e implementado por un equipo multidisciplinario de la Universidad Austral de Chile, ha permitido a través del monitoreo de 35 mil muestras, identificar 180 personas infectadas por Coronavirus, logrando con ello el control de brotes.

Tal como explicó el epidemiólogo, Director del Programa Vigiacovid y del Laboratorio de Ecología de Enfermedades de la U. Austral, Dr. Claudio Verdugo, “mientras no llegue vacuna, se necesitan otras herramientas para la prevención y control del COVID, que permitan el monitoreo preventivo, para que pueda ser aplicado en distintos contextos que requieran actividades presenciales, por ejemplo, trabajos de construcción, industria de alimentos y servicios, reactivación del turismo, retorno a clases, viajes nacionales e internacionales”, dijo.

El programa de vigilancia consiste en buscar y detectar el virus en grupos específicos de la población, para diagnosticar tempranamente los casos y evitar la propagación de la enfermedad, es una estrategia basada en la vigilancia activa de grupos de riesgos usando saliva y en pool (grupos de diez o veinte) y no solamente a una persona, siendo utilizada en algunos países que han logrado controlar la enfermedad.

Estos programas deben ser aplicados utilizando una herramienta que sea analíticamente sensible y específica, y además barata y fácil de aplicar. En ese sentido, el equipo ha trabajado durante meses en estandarizar un protocolo de alta sensibilidad y especificidad como el PCR, pero usando una matriz de saliva. “esta matriz, al ser utilizada para programas de vigilancia epidemiológica activa, de manera preventiva, son sumamente útiles, ya que reúnen todas las bondades del PCR y la facilidad de la obtención de manera masiva y simple muchas muestras simultáneamente. Esto es importante para lograr un modelo que sea aplicable a escalas masivas”, explicó el Dr. Claudio Verdugo.

Es así como a través de la técnica conocida como pool testing o método de testeo masivo a través de saliva, ya se han analizado 35.000 muestras permitiendo la detección temprana de más de 180 casos.

Hasta el momento el modelo ha sido aplicado en la Macro zona Sur en grupos que por su actividad presentan una exposición frecuente y/o intensa a individuos infectados tales como funcionarios de Salud de toda la Región de Los Ríos, grupos que presentan una alta tasa de contactos, tales como centros penitenciarios, gendarmería, colectiveros, choferes de locomoción colectiva, feriantes, aquellos grupos que en caso de enfermedad generen una mayor demanda por los sistemas hospitalarios, tales como adultos mayores en establecimientos de larga estadía para Adultos Mayores, ELEAMs, Centros de Diálisis, entre otros.

Según el Director del Laboratorio de Ecología de Enfermedades de la U. Austral de Chile, Dr. Claudio Verdugo la conveniencia de aplicar pool testing dependerá de “la probabilidad de que una persona tenga el virus (prevalencia). Si la prevalencia es baja, conviene, ya que, en este caso, será más probable que muestras grupales den negativo y, en ese sentido, no sea necesario testear individualmente”.

Asimismo, el investigador señala que esta estrategia de análisis de pool o por grupo, es facilitada si se implementa un sistema de saliva.  “El testeo por saliva es por auto muestra, el cual no requiere personal especializado ni mayores protocolos de bioseguridad para tomar la muestra. Y en pool se reduce en 10 la cantidad de testeos e insumos, horas de trabajo y uso de equipo de laboratorio. El uso de saliva y en pool no pretende reemplazar el hisopado nasofaringeo individual en contexto de diagnóstico clínico, sino que es una excelente herramienta para implementar tamizajes y monitoreos epidemiológicos en programas de vigilancia activa, lo cual supone una gran numero de tests, en búsqueda de asintomáticos y pre-sintomaticos, conocidos como los “infectados silenciosos” y responsables de la gran propagación de este virus.

“La relevancia nacional de este programa es que es una iniciativa que sirve de modelo de trabajo para ser replicado en otras regiones y que apoye la detección temprana, el aislamiento y la trazabilidad de infectados, principalmente casos asintomáticos y presintomáticos, pero también así proteger los grupos de riesgo de la región”, concluyó el Doctor Verdugo.

Fuente: Universidad Austral de Chile