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¿Hacia dónde va la Asociación Chilena de Municipalidades?

Germán Codina y Felipe Delpin

¿Hacia dónde va la Asociación Chilena de Municipalidades?

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A fines de este mes, uno entra y otro sale de la presidencia de esta asociación, por eso son, por estos días, los protagonistas del mundo municipal chileno. Los entrevistamos para saber algo más de sus vidas, cómo se sienten en cada una de las posiciones que hoy les toca estar y cuál es la visión que tienen sobre el mundo municipal. Fueron las mismas preguntas para ambos y aquí sus matices y contrapuntos.

La XIII Cumbre Programática Hemisférica de Autoridades Locales será en nuestro país el 27, 28 y 29 de este mes. Y en ese evento, que convocará a muchos representantes de municipios de Latinoamérica y el Caribe, el presidente de la Asociación Chilena de Municipales, Felipe Delpin (alcalde de La Granja), dejará su cargo para entregárselo a Germán Codina (alcalde de Puente Alto), quien estará por un año al mando de esta organización. Nos juntamos con ellos para conversar de los logros y desafíos que supone el cargo, pero también para que nos dieran su visión sobre el municipalismo en nuestro país, sus problemáticas, certezas y desafíos.

Mundo municipal

¿Cuáles son los grandes problemas que usted ve hoy en el mundo de las Municipalidades?

FD. Uno es el financiamiento, porque los municipios no solo están para pagar los sueldos o sacar la basura. Necesitamos realizar más acciones para que las personas vivan más felices en su comuna, como actividades culturales, deportivas, etc. Pero también necesitamos facultades, ese es el segundo problema, para poder implementar otro tipo de acciones. Necesitamos contar con equipos municipales acordes a lo que son hoy las demandas de las comunidades, que son más grandes que hace 20 años atrás.

GC. El tema del financiamiento y el de las atribuciones. Los municipios deben estar unidos para que en Chile, el gobierno de turno y los congresistas entiendan que es necesario legislar dando atribuciones y recursos a los gobiernos locales para abordar todas las problemáticas que existen y no como hoy, que si nos comparamos con los países de la OCDE donde los municipios manejan el 25% del presupuesto fiscal mientras que aquí es el 10% y, a su vez, no tenemos todas las atribuciones necesarias que la ley dice, en términos muy generales, que son responsabilidad de los municipios.

La ley de planta ¿es un aporte en este aspecto?

FD. Es un aporte para que los municipios puedan modernizar las plantas municipales y que cada ocho años se estén revisando y readecuando; pero tampoco viene financiada en un 100%, entonces muchos municipios tendrán que ajustarse al presupuesto municipal, y los municipios chilenos, en un 80% aprox. están todos desfinanciados.

GC. Es positiva, porque ha permitido solucionar en algunos municipios situaciones de tensión. A Puente Alto, por ejemplo, se le entregó en el año 94 una planta pensando en 140 mil habitantes, y hoy tenemos 700 mil. Teníamos 253 funcionarios de plantas lo que nos obligaba a sobrecontratar gente a honorario y pagar horas extras para poder cumplir todas las funciones. Entonces esta ley va a permitir ordenar los procesos de gestión de los municipios.

En este tema, ¿cómo ha sido la relación con la Contraloría?

FD. La contraloría tiene que ser un socio y colaborador; es un órgano que supervisa y fiscaliza, pero no nos puede decir cómo debemos ejecutar. Yo creo que a veces va más allá de sus funciones y eso nos ha generados conflicto.

GC. Yo observé buena voluntad de parte de ellos. Lo que pasa es que la ley debería haber previsto distintos plazos para ir ingresando las plantas y así no se produjera un cuello de botella. Nadie es capaz de analizar 345 plantas municipales en un mes y la mayoría de los municipios que hizo su plana la ingresó el último mes. Además, es una ley muy compleja que tiene una serie de vericuetos normativos que hacían difícil la revisión. Creo que se deben entregar prórrogas para que los municipio tengan un nuevo plazo para hacerlo.

“El FCM debe tener correcciones, pero a la vez habría que crear un FCM 2 y ponernos de acuerdo sobre esos recursos frescos que entrarían. Es un proceso que se debe detonar y en el que estamos trabajando.”

Germán Codina.

FD. La contraloría tiene que ser un socio y colaborador; es un órgano que supervisa y fiscaliza, pero no nos puede decir cómo debemos ejecutar. Yo creo que a veces va más allá de sus funciones y eso nos ha generados conflicto.

GC. Yo observé buena voluntad de parte de ellos. Lo que pasa es que la ley debería haber previsto distintos plazos para ir ingresando las plantas y así no se produjera un cuello de botella. Nadie es capaz de analizar 345 plantas municipales en un mes y la mayoría de los municipios que hizo su plana la ingresó el último mes. Además, es una ley muy compleja que tiene una serie de vericuetos normativos que hacían difícil la revisión. Creo que se deben entregar prórrogas para que los municipio tengan un nuevo plazo para hacerlo.

Volviendo al tema del financiamiento municipal, ¿qué solución ve usted a la problemática que hoy existe?

FD. Hoy, como desde hace 20 años, los municipios más ricos reciben más dinero y los de menos recursos dependen del FCM, y eso hay que cambiarlo. Los municipios que tengan más deben aportar más. Además, las grandes industrias y empresas deben pagar la patente donde tienen su actividad económica y no su oficina comercial. Otra manera es que el Estado chileno, el más centralista con respecto a los municipios, también aporte más, ya que es el que entrega menos recursos fi scales de todos los países que participan en la OCDE. Eso también debe cambiar.

GC. El Fondo Común Municipal (FCM) lo componen, fundamentalmente, recursos aportados por los mismo municipios y, a mi juicio, el fi sco central debería hacerse responsable y aportar lo mismo o más. Además hay que perfeccionar la forma de distribución, ya que es inequitativa. Para mí, el FCM debe tener correcciones, pero a la vez habría que crear un FCM 2 y ponernos de acuerdo sobre esos recursos frescos que entrarían. Es un proceso que se tiene que detonar y en el que ya estamos trabajando. AChM

¿Cómo evalúa su gestión como presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades?

FD. Siempre queda la sensación de que se pudieron haber hecho más cosas, pero logramos poner dos temas que para mí eran muy importantes cuando asumí y que son de proyección: establecer la necesidad de mayor autonomía municipal y comenzar a discutir una reforma a la ley municipal. La descentralización del estado, pasa por otorgarle más autonomía a los municipios, acompañado de mayores recursos municipales. En esos puntos siento que logramos empezar y avanzar.

GC. Delpín ha tenido una buena gestión. Ha contribuido mucho a que la asociación vuelva a ser un punto de encuentro entre alcaldes de distintas vertientes políticas y realidades. Él ha dado garantía a todos los sectores para hacer que esta asociación vuelva a ser una fuerte representante del municipalismo en nuestro país. Falta mucho en este aspecto, pero él ha avanzado de manera importante en su periodo.

¿Cuál fue el sello de su presidencia?

FD. La gran cantidad de capacitaciones, pasantías y formaciones que realizamos en estos dos años en las distintas áreas. Estuvimos presentes en todas las regiones del país, incluidas comunas rurales y apartadas apoyando la gestión de los municipios en todas las áreas. Trabajamos mucho en este tema, que es la manera también de mejorar la gestión municipal.

“Logramos poner dos temas que para mí eran muy importantes cuando asumí (la presidencia de la AChM) y que son de proyección: establecer la necesidad de una mayor autonomía municipal y comenzar a discutir una reforma a la ley municipal.”

Felipe Delpin.

GC. Delpin volvió a abrir los espacios para todos y a calmar las pasiones de aquellos que tienen mayoría relativa. Porque en un minuto se produjo un sisma grande en la Asociación producto de que no se respetaron a las minorías. Entonces, hoy se está forjando ese respeto, sabiendo que nos fortalece estar unidos, ya que es la manera para que el gobierno de turno y los congresistas entiendan que es necesario legislar dando atribuciones y recursos a los municipios. Si nos comparamos con los países de la OCDE, sus municipios manejan el 25% del presupuesto fiscal, y aquí manejamos el 10%; y a su vez no tienen todas las atribuciones necesarias que la ley dice, en términos muy generales, que son responsabilidad de los municipios.

¿Cuál es el mayor desafío que tiene ser presidente de la AChM?

FD. Seguir potenciando a la organización para que logre ser un interlocutor válido que genere respecto en los temas municipales. Yo creo que en eso le falta. Tuvo un tiempo en que creció, se desarrolló y tuvo un peak en su gestión; pero después comenzó a decaer, porque las organizaciones se van agotando, todas, y es necesario que se detengan y revisen. Claro que desde hace un par de años que viene fortaleciéndose y siendo un actor relevante en los temas municipales, en la discusión del país.

GC. El primero, conservar la unión entre los alcaldes, teniendo claro que el municipalismo está por sobre el color político y las ideologías, porque nos tenemos que preocupar de la gente de nuestras comunas. Para eso hemos definido una hoja de ruta identificando los principales temas a abordar, más allá de quién esté dirigiendo la institución. Mi línea de trabajo serán los temas ciudadanos. Porque para que la AChM sea la organización fuerte que fue, debe tomar las banderas que a la ciudadanía le interesa. Entendiendo que hay que lidiar con muchas instituciones y que lo más importante es que los alcaldes que estén ahí hagan bien su trabajo. Yo pienso así y por eso mi prioridad es ser buen alcalde y cumplir a los vecinos de Puente Alto.

100% personal

¿Cómo se compatibiliza el cargo de alcalde con la familia?

FD. Para mi hoy es más fácil, porque mi hija menor tiene 23 años. Cuando son chicas se complica la cosa, porque se le carga la mano a la señora; la verdad es que la política muchas veces es injusta con la esposa o la compañera, y si no te acompañan muchos llegan a tener que decidir entre la familia y la política.

GC. Es difícil, he tenido que pagar muchos costos personales por destinarle a la comuna tanto tiempo y energía; porque trato de poner todo el corazón y la fuerza, y va pasando el tiempo y uno se va perdiendo mucho momentos con los niños, producto de también querer cumplir a los vecinos. Pero también los vecinos me han devuelto la mano, me han dado su apoyo y estoy muy agradecido.

¿Cómo se relaja o se desconecta del trabajo?

FD. Juego sudoku; cuando llego a la casa, leo, veo Net- Flix y también History Channel. Y para divertirme, me gusta Che Copete.

GC. El deporte siempre me motivó (era triatleta en el colegio) y hoy me desconecto haciendo mucha bicicleta de montaña y senderismo con mis hijos. Eso me relaja. También compartimos mucho con los juegos de mesas, ahora estamos adictos al Catan.

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